Durante el periodo de lactancia, que comprende los 4-6 primeros meses de vida de un bebé, su alimento debe ser de forma exclusiva la leche materna, y en su defecto, las fórmulas para lactantes.
Desde el segundo semestre de vida hasta cumplir un año, se debe iniciar la diversificación alimentaria (DA) o alimentación complementaria, introduciendo alimentos distintos a la leche materna o fórmula para conducir al niño de manera suave a la dieta del adulto modificado.
En este periodo hay que aumentar gradualmente la consistencia de los alimentos conforme el niño se va haciendo mayor, adaptándose a sus requerimientos y habilidades. Los niños pueden tomar alimentos en forma de purés y alimentos semisólidos a partir de los 6 meses y usualmente a los 8 meses pueden tomar alimentos sólidos con sus propias manos. Alrededor de los 12 meses los niños pueden tomar los mismos alimentos que el resto de la familia, teniendo en cuenta la necesidad de que los niños consuman alimentos energéticamente densos.
Es de vital importancia seleccionar una amplia variedad de alimentos para satisfacer los requerimientos nutricionales: patatas, cereales, verduras, carne, pescado y huevos deben tomarse de forma frecuente. Las dietas deben de suministrar un adecuado contenido de grasa. Además deben tenerse en cuenta los alimentos que se introducen en las dietas de los niños celíacos, con intolerancia a la lactosa o determinados tipos de alergias.
En DULCINEA NUTRICIÓN fabricamos purés adaptados a cada edad, menús variados que contemplen la introducción progresiva de cada tipo de alimento y textura, así como productos específicos para niños con necesidades dietéticas especiales.
A los centros clientes se les hace llegar periódicamente una relación de menús mensuales adaptados a las necesidades nutricionales de cada grupo de edad. Se mantiene una relación continuada con cada centro para que éste nos haga llegar cualquier requerimiento especial o puntual. También ofrecemos un servicio de asesoramiento a los padres en el menú que deberían seguir en casa para que los niños tengan una dieta sana y equilibrada.
El periodo de adulto modificado abarca la edad preescolar a partir del año y la escolar hasta los 7-8 años de edad. En este periodo el niño va adoptando una alimentación progresivamente más parecida a la de los adultos, y se va tendiendo gradualmente a una dieta que proporcione un 30% de la energía total en forma de grasa, y de ésta un tercio en forma de grasa saturada.
La conducta y los hábitos alimentarios del niño se adquieren de forma gradual desde la primera infancia, en un proceso en el que aumenta el control e independencia frente a sus padres hasta llegar a la adolescencia.
La adolescencia es un periodo de crecimiento acelerado con un aumento muy importante tanto de la talla como de la masa corporal. Estos cambios originan un incremento de las necesidades nutricionales y la posibilidad de que puedan producirse deficiencias nutricionales en esta edad si la ingesta no es adecuada.
Los objetivos nutricionales son conseguir un crecimiento adecuado, evitar los déficits de nutrientes específicos y consolidar hábitos alimentarios correctos que permitan prevenir los problemas de salud de épocas posteriores de la vida.
La distribución calórica de la ingesta debe mantener una proporción correcta de principios inmediatos: 10-15% del valor calórico total en forma de proteínas, 50-60% en forma de hidratos de carbono y 30-35% como grasa.
Los menús en el colegio deben aportar el 30-35% de los requerimientos energéticos y al menos el 50% de las proteínas diarias, variando la ingesta entre los alimentos de los diversos grupos.
Los productos que ofrece DULCINEA NUTRICIÓN son menús completos y variados estudiados para cubrir las necesidades nutricionales según la edad, alimentos naturales y saludables sin exceso de grasas que proporcionen una dieta equilibrada y menús alternativos para niños con necesidades dietéticas especiales.
A los centros clientes se les hace llegar periódicamente una relación de menús mensuales. Se mantiene una relación continuada con cada centro para que éste nos haga llegar cualquier requerimiento especial o puntual. También ofrecemos un servicio de asesoramiento a los padres en el menú que deberían seguir en casa para que los niños tengan una dieta sana y equilibrada.
El colectivo de personas ancianas y/o dependientes está considerado como uno de los grupos más heterogéneos y vulnerables de la población con un mayor riesgo de sufrir desequilibrios, carencias y problemas nutricionales, en el que las mermas o alteraciones biológicas, psíquicas y sociales repercuten en gran manera en las actividades de la vida diaria y en la capacidad para alimentarse y nutrirse; a la vez, estas mermas se potencian unas a otras con suma facilidad.
Son esenciales en la dieta de las personas mayores la variedad y equilibrio nutritivo. Ya que la ingesta de alimentos tiende a reducirse por la falta de apetito, hay que proporcionar alimentos con alta densidad de nutrientes.
La distribución calórica de la ingesta debe mantener una proporción correcta de principios inmediatos: 10-20% del valor calórico total en forma de proteínas de alta calidad, 45-65 % en forma de hidratos de carbono y 20-35% como grasa.
En los centros dedicados a la atención y cuidado de personas de edad avanzada se distribuyen menús completos y variados, con alimentos triturados en los casos necesarios para facilitar la deglución, dietas adaptadas a los problemas fisiológicos característicos de la edad (hipertensión, diabetes, etc), productos listos para consumir con mínima manipulación y cuidada presentación.
A los centros clientes se les hace llegar periódicamente una relación de menús mensuales. Se mantiene una relación continuada con cada centro para que éste nos haga llegar cualquier requerimiento especial o puntual.
Consejos para la alimentación, menús saludables, recetas sanas, etc.